Razón e instinto: la clave para resolver 9 problemas comunes de las empresas familiares

Todos los negocios se tratan de instinto y razón en un balance, si confías en tu instinto, también tienes que confiar en que estás respaldado por la información...

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Todos los negocios se tratan de instinto y razón en un balance, si confías en tu instinto, también tienes que confiar en que estás respaldado por la información disponible y técnica.

¿Tu negocio en aprietos? La omisión de algunos detalles contribuye más a la falta de rumbo, el hundimiento del negocio y, en ocasiones, la pérdida de estabilidad familiar. Es común que los negocios se encuentren en apuros, ya sea como consecuencia de una mala administración, por factores propios del mercado, por la configuración de condiciones macroeconómicas existentes o por una combinación de las situaciones anteriores. No quieras cambiar el mundo o buscar justificaciones, mejor te invito a que reflexiones si esta situación no es en realidad la semilla de algo increíblemente bueno. ¿Sabes por qué? Porque lo cierto es que estos problemas son la condición del éxito y del crecimiento.

Busca el balance: Cuando somos niños y se están desarrollando nuestros huesos, muchas células mueren para que otras nazcan, esto internamente se observaría como una dolorosa crisis, pero en realidad los huesos están fortaleciéndose y creciendo. Una empresa que no enfrenta dificultades no tendrá un crecimiento real, ya que cada paso, cada decisión y cada momento es parte del desarrollo empresarial. Es como la construcción de un edificio, cada bloque encima de otro, cada gota de sudor, cada balde de cemento derramado por accidente e inclusive cada huelga de trabajadores, en conjunto crea algo nuevo si el balance final se logra orientar hacia la construcción, un balance positivo.

Todos los negocios se tratan de instinto y razón en un balance, si confías en tu instinto, también tienes que confiar en que estás respaldado por la información. Actualmente los negocios no pueden crecer sin el instinto y el razonamiento lógico, no puedes tener la razón sin el instinto y viceversa, y muchas empresas que no liberan su potencial de crecimiento, cometen errores comunes en tiempos difíciles por no seguir esta regla de éxito milenaria: pon mente y corazón en lo que hagas. He aquí nueve errores que solo son detectados y solucionados con una mezcla equilibrada de instinto y razón:

1. Negar la realidad

No debes negar los problemas. Si existe una crisis o cambio en la economía y no has sentido sus efectos eso no significa que no los vayas a sufrir… Debes estar preparado y consciente de la susceptibilidad de tu negocio. Así podrás enfrentar mejor las dificultades aun cuando no te vayan a afectar de manera directa. ¿Tu competencia ya se ha visto afectada? ¿Tus clientes y proveedores están sufriendo con los cambios económicos? Es necesario desarrollar un entendimiento racional de los problemas, con el fin de crear una expectativa; luego es necesario desarrollar una solución para esos problemas. “Es más fácil negar las cosas que enterarse de ellas”. Mariano José de Larra

2. No prestar atención a indicadores externos

Dada la dinámica actual de la economía se deben seguir muy de cerca todos los indicadores macroeconómicos de la economía mundial que pudieran afectar tu negocio, ten presente que en estos tiempos globalizados un país asiático o de la comunidad europea en crisis puede sacudir a un continente y afectar un negocio en Mexico. Asimismo, debes estar alerta de las tendencias del mercado, la introducción de nuevos productos y hábitos de consumo. ¿Los productos y servicios que ofreces continúan siendo vigentes o siguen agregando valor a los clientes?

3. Falta de atención y seguimiento de los indicadores claves de desempeño

No solo debes estar al tanto del exterior, en ocasiones los golpes más duros vienen del interior mismo de tu empresa. ¿El ritmo de las ventas es el esperado? ¿Han aumentado las cuentas por cobrar? ¿Tienes un lento movimiento de inventarios? ¿Tienes dificultades para pagar a proveedores? ¿Tú liquidez es baja? ¿Tu margen de utilidad está bajando? Si descuidas estos indicadores tu empresa podría enfrentar problemas de liquidez y posiblemente de negocio en marcha. ¿Y qué me dices del clima organizacional que se vive? ¿Qué sienten e intuyen tus pares, y los empleados? Hay que estar atentos a los cambios. “Una estrategia delinea un territorio en el que una empresa busca ser única”. Michael E. Porter

4. Delegar decisiones vitales

En momentos difíciles habrá decisiones que no debes delegar como lo hacías anteriormente, pues requerirán de un mayor grado de reflexión, pero sobre todo de tu atención personal e inclusive de incorporar asesores especializados o a tu consejo de administración que te ayuden en todo el proceso para tomar las mejores decisiones en operaciones estratégicas. “La esencia de la estrategia es la elección de qué no hacer”. Michael E. Porter.   

5. Falta de comunicación

Si bien debes tener cuidado con el manejo de la información, es importante que la transmitas al consejo de administración, a los elementos clave del equipo directivo y operativo y mantengas canales de comunicación con empleados, clientes y proveedores, bancos, accionistas y asesores, para allegarte de información adicional y pueden así enfrentar de manera conjunta los problemas. Debes transmitir con datos reales y claros, pero también con pasión, que ofreces lo mejor y que ayudas a tus clientes internos y externos a crecer. Ya decía Roberto Goizueta: “La comunicación es la única tarea que no se puede delegar”.

Los fundadores de empresas familiares confunden objetivos, misión o visión con estrategia. Estrategia es el camino para ser únicos.

6. No contemplar situaciones alternativas

Debes contemplar los distintos escenarios a los que podrá enfrentarse tu negocio durante y después de las dificultades económicas o cambios, aun cuando no se tenga una crisis. Así, en base al número de escenarios, deberás plantear diferentes formas de actuar y enfrentar cada situación. “La buena estrategia comienza con tener el objetivo correcto.” Michael E. Porter.  

7. Falta de cautela

Actúa con precaución, evita las decisiones desesperadas, pero toma determinaciones oportunas. No caigas en los extremos, es decir, evalúa los riesgos y toma decisiones en función de estos. Siempre podrás trabajar con técnicas distintas para tomar decisiones, pero tu intuición para la solución correcta proviene de la confianza y la perseverancia que tengas en el trabajo, mientras más lo haces, más la incorporas a ti. Ser cauto no es ser burocrático, ser oportuno no es ser arrebatado. “La estrategia debe poner límites a lo que estamos tratando de lograr”. Michael E. Porter

8. No reconsiderar presupuestos y proyectos

Aunque ya tengas un presupuesto y diferentes proyectos en marcha, deberás replantear la situación: ¿cumplirás con el presupuesto a pesar de los cambios que se presentan?, ¿pueden seguir en pie los proyectos en desarrollo? Quizás algunos planes deban esperar. Enfócate en la situación, reestructura el presupuesto, reduce tus gastos al mínimo y busca esquemas de financiamiento con tus proveedores y bancos para que puedas hacer frente a eventuales dificultades de pago por parte de tus clientes. No olvides hablar con la gente involucrada cuando replantees presupuestos y proyectos, omitir este punto podría generar pérdidas importantes. “Hay una diferencia fundamental entre la estrategia y la eficacia operativa”. Michael E. Porter

9. Hacer recortes de personal, inversiones y gastos

Generalmente en tiempos difíciles, se decide recortar personal, inversiones y gastos, principalmente los de publicidad, ventas, marketing, asesoría y capacitación, sin ningún análisis previo y sin considerar que en muchas ocasiones son los generadores de los ingresos que a su vez generan las utilidades de las empresas. Son las personas las que hacen la diferencia, las que componen a la empresa y si recortas personal valioso estas mutilando a tu negocio. “La estrategia debe tener continuidad, no se puede estar constantemente reinventando”. Michael E. Porter. 

No perder de vista estos puntos en tu plan de acción para enfrentar las situaciones difíciles o cambios generados por la crisis, ayudará a que tu negocio salga mejor librado de las dificultades y tenga la posibilidad, inclusive, de salir fortalecido.

Recuerda: “En tiempos de cambio, quienes estén abiertos al aprendizaje se adueñarán del futuro, mientras que aquellos que creen saberlo todo estarán bien equipados para un mundo que ya no existe”. Eric Hoffer.

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