Movimiento Ciudadano y la Manipulación Electoral a Través de Encuestas Falsificadas

La democracia exige transparencia, honestidad y respeto por la verdad, valores que parecen estar ausentes en las prácticas de MC y otros partidos que se valen de la...

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Las encuestas, esas herramientas aparentemente objetivas para medir la opinión pública, han sido vilmente usurpadas en el mundo político contemporáneo. Bajo la falaz capa de la «medición democrática», se erigen castillos de propaganda, manipulación y desinformación. Un claro ejemplo de esta distorsión flagrante lo encontramos en el actual proceso electoral de Nuevo León, donde el partido Movimiento Ciudadano (MC) se ha destacado como un maestro de la artimaña encuestadora.

Tomemos como caso paradigmático al candidato Luis Donaldo Colosio Riojas, cuya ascensión en las encuestas parece más un acto de prestidigitación política que un reflejo genuino de la voluntad popular. Las cifras presentadas por la casa encuestadora Votomx, que lo colocaban a la cabeza con un 40% de aprobación, ahora revelan su verdadera naturaleza: un mero espejismo alimentado por intereses partidistas.

Las raíces de esta manipulación se extienden más allá de los números ficticios presentados por MC. La evaluación anual «Así Vamos 2023» lanzada por la plataforma «¿Cómo Vamos Nuevo León?» nos arroja una luz cruda sobre la realidad del desempeño de Colosio como alcalde de Monterrey. Con una caída abrupta en su aprobación, pasando de 54.4% a 31.4%, es evidente que el panorama pintado por las encuestas está muy lejos de la verdad palpable en las calles de la ciudad.

Pero este no es un fenómeno aislado. Las encuestas han sido utilizadas históricamente como herramientas de manipulación, que buscan moldear la opinión pública en lugar de reflejarla. Como señaló Álvaro Gómez Hurtado, «las encuestas son como las morcillas, muy sabrosas hasta que uno se entera cómo las hacen». La falta de transparencia en la metodología, la selección tendenciosa de la muestra y la interpretación sesgada de los resultados son solo algunas de las estrategias empleadas por aquellos que buscan distorsionar la realidad a su favor. Y en el caso de MC, parece que han perfeccionado esta artimaña hasta convertirla en un arte siniestro.

La revelación de los contratos entre el gobierno de Nuevo León y la encuestadora que colocó a Samuel García como segundo en las preferencias electorales es la guinda del pastel de la manipulación descarada. ¿Cómo podemos confiar en la integridad de unas encuestas financiadas por aquellos mismos que se benefician de sus resultados? La democracia exige transparencia, honestidad y respeto por la verdad, valores que parecen estar ausentes en las prácticas de MC y otros partidos que se valen de la manipulación encubierta para obtener poder.

En última instancia, debemos recordar que las encuestas son solo herramientas, y como tal, su valor depende de la ética y la integridad con las que se utilicen. Es responsabilidad de todos nosotros desenmascarar estas artimañas y luchar por un sistema electoral verdaderamente justo y transparente. Las encuestas pueden ser poderosas, pero la voluntad del pueblo es aún más poderosa cuando se ejerce con conocimiento y discernimiento.

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