Marchas 8M en los estados: El enojo de miles de mujeres contra la impunidad y violencia

Ataviadas de prendas moradas y verdes, portando carteles de denuncia, y coreando consignas, miles de mujeres tomaron las calles del país en el marco del Día Internacional de...

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Ataviadas de prendas moradas y verdes, portando carteles de denuncia, y coreando consignas, miles de mujeres tomaron las calles del país en el marco del Día Internacional de la Mujer. Así se vivió:

Nuevo León

Encapuchadas prendieron fuego a las vallas que había frente al Palacio de Gobierno, al finalizar la marcha del 8M, que en el estado concitó a más de 20 mil manifestantes.

Las chicas que encendieron el fuego no fueron reconocidas como parte de las Moras feministas de Monterrey, que organizaron el recorrido por el centro de la ciudad, que se desarrolló sin incidentes.

A las 17:45 horas empezó la caminata que salió de la Explanada de los Héroes, frente al Palacio y que efectuó un recorrido de una hora por calles del primer cuadro de la ciudad hasta regresar al punto de partida.

A las 19:00 horas, cuando comenzaba la manifestación a dispersarse, las encapuchadas mencionadas como el “bloque negro”, arrancaron las cartulinas y volantes que colocaron mujeres a lo largo de la valla de más de dos metros de alto, y formaron la hoguera, además de que dieron de puntapié a la protección metálica. También arrojaron botellas detrás de la barrera. Las mujeres policías de Fuerza Civil presenciaron la marcha y la quema de papeles sin intervenir.

Morelos

Unas cinco mil niñas, adolescentes, adultas y adultas mayores marcharon desde la Glorieta del Niño Artillero, en Las Palmas, hasta la Plaza de Armas de la capital, haciendo una parada corta en el Tribunal Superior de Justicia.

La principal exigencia fue la detención de los feminicidios que han crecido hasta colocar a la entidad en el segundo lugar nacional por incidencia de casos por cada 100 mil habitantes.

Además, demandaron a las y los candidatos a que coloquen la agenda feminista entre sus prioridades. “¿Les parece radical nuestro actuar? Solo respondemos a las violencias que nos matan”, clamó una de las protestantes desde un templete en el zócalo capitalino.

La marcha fue en general pacífica, aunque hubo un bloque radical que estuvo protegido por visitadoras de la Comisión de Derechos Humanos de Morelos.

La marcha comenzó a las 2 de la tarde y concluyó con la canción de Vivir Quintana, “Canción sin miedo”, alrededor de las 6 de la tarde.

Chiapas

Mujeres indígenas tsotsiles de los Altos de Chiapas, aglutinadas en la Organización de la Sociedad Civil Las Abejas de Acteal, Chenalhó, elevaron su reclamo de justicia y paz, en el marco del Día Internacional de la Mujer.

Las integrantes de Las Abejas de Acteal recordaron a todas aquellas mujeres, ancianas, adultas, embarazadas, jovencitas, niñas y lactantes, mártires de Acteal, quienes, a 26 años de la masacre, siguen vivas en nuestra memoria y sin ver la justicia.

Catarina Méndez Paciencia, quien sufrió siete impactos de bala, fue cobijada por las manifestantes.

“Actualmente la ola de violencia que invade nuestras comunidades nos recuerda la misma complicidad de las autoridades aliadas a los paramilitares, que masacraron a nuestras hermanas. Hoy, como en el pasado, las autoridades se encuentran vinculadas con el crimen organizado que pone en riesgo la vida de las mujeres y hombres que integramos nuestra organización ya que nos encontramos en medio del fuego cruzado que pone en peligro nuestra integridad física, psicológica”, dijo una mujer vocera el grupo.

 Y agregó: “Hoy estamos viviendo las consecuencias de la impunidad, consentida por el actual gobierno que le fue más fácil solucionar con dádivas engañosas, que hacer una investigación seria a los responsables de una tragedia que sacudió a México en 1997, dejando ciega la justicia, en medio de la violencia que sigue escalando y trayendo terror y muerte a nuestras comunidades”.

Señalaron que ellos han luchado por la construcción de la paz sin violencia, sin venganza, con perdón, y porque tienen memoria no olvidan todavía.

Exigieron al gobierno estatal y federal que se garantice la seguridad de todas y todos los integrantes de esa organización, pues la situación de impunidad que han propiciado al negar la justicia para el caso Acteal, es la que fomenta la espiral de violencia en nuestras comunidades.

En Tuxtla Gutiérrez y San Cristóbal de Las Casas se registraron las más abundantes movilizaciones de mujeres.

Jalisco

Un contingente de más de 30 mil personas, en su gran mayoría mujeres, marcharon del centro de la ciudad rumbo a la Glorieta de Las y Los Desparecidos (antes de los Niños Héroes) para exigir justicia, respeto y equidad.

Encabezando el contingente iban familiares de personas desaparecidas que exigían la localización de sus seres queridos.

Detrás de ellos, madres de familias que llevaban a sus pequeños en carriolas. Después estaban mujeres jóvenes, algunas de ellas acudieron para exigir justicia puesto que habían sido víctimas de violación y decidieron pegar en muros las fotos de sus agresores.

Movilización jalisciense. Foto: Gloria Reza

Una madre de tres niñas relató que antes pedía justicia por las demás y ahora lo hacía por su niña de 10 años, quien fue abusada sexualmente en el fraccionamiento Los Silos, Tlajomulco.

Aseveró que el ministerio público se negó en un inicio en levantar la denuncia porque sólo “el agresor introdujo un dedo en la vagina de la niña, no el pene”. Hasta que un grupo de feministas la acompañaron a Ciudad Niñez consiguió denunciar, pero el caso no lleva ningún avance.

Una estudiante de la preparatoria Vocacional de la Universidad de Guadalajara asistió para acusar que el director del plantel, Nicolás Alonso Estrella, protegió a su presunto violador, un compañero de ella. “El director dijo a la autoridad que yo no estudio ahí, para proteger a mi violador y casi asesino”, apuntó.

En el trayecto, las mujeres gritaron diferentes consignas: “¡Con falda o pantalón, respétame cabrón!”; “¡Mujer, hermana, si te pega, no te ama!”; “¡Saquen sus rosarios de nuestros ovarios!”; “¡No somos una, no somos 10, pinche gobierno cuéntanos bien!”.

Un grupo de feministas radicales destrozó cristales de negocios de vestidos de novia, así como de varias sucursales bancarias y un establecimiento de comida rápida. En este último negocio hicieron una parada para señalar al gerente de acosador sexual, exigían que saliera, pero no lo hizo y vandalizaron la fachada.

Luego de casi cuatro horas de marcha, el contingente llegó a la glorieta donde había una gran pantalla donde aparecieron exigencias de justicia.

Otro grupo encendió una hoguera al pie de la glorieta, unas mujeres arrojaron cartulinas mientras denunciaban sus casos de violencia sexual y física.

Zacatecas

Policías estatales antimotines usaron gas lacrimógeno, extintores, golpearon y detuvieron algunas de las mujeres participantes en la marcha por el Día Internacional de la Mujer.

Entre las mujeres detenidas y agredidas hay reporteras y fotoreporteras, que daban cobertura a la marcha del 8M que había trascurrido pacíficamente, pero casi al finalizar en la explanada de la plaza de armas, frente a Palacio de Gobierno, se dieron actos de violencia entre las mujeres policías antimotines y algunas participantes.

Miles de mujeres, algunas acompañadas por sus menores hijos, marcharon desde las 2:00 de la tarde por las calles del centro histórico de la ciudad de Zacatecas hasta llegar a plaza de armas, frente a Palacio de Gobierno.

En los comercios y sucursales bancarias se colocaron maderas para proteger ventanales, y el gobierno estatal dispuso de un operativo de seguridad, colocado maderas y vallas metálicas para proteger los edificios de la cátedra y Palacio de Gobierno.

Las miles de mujeres, que portaban pancartas y gritaban consignas contra la violencia machista, se concentraron frente a Palacio de Gobierno, resguardado por policías estatales antimotines.

Casi al finalizar la marcha, un grupo de jóvenes mujeres tiraron una de las vallas colocadas en la puerta principal de Palacio de Gobierno,  en reacción los  policías antimotines, hombres y mujeres, las encapsularan para detenerlas mientras empujaban con los escudos a las demás manifestantes.

Colima

La protesta por el Día Internacional de la Mujer fue dispersada esta noche con gas pimienta arrojado desde adentro del Palacio de Gobierno, cuando un grupo de mujeres encapuchadas causaba destrozos en puertas y ventanas del edificio, a las que les prendieron fuego.

Decenas de personas, entre ellas manifestantes y periodistas, resultaron afectadas con irritación de ojos, nariz y garganta, mientras el área frontal del inmueble quedó despejada en medio de consignas como “¡Pinche gobierno puto!” y “¡Culeeeros… culeeeros!”

Minutos después llegaron dos patrullas de la Policía Estatal, que pretendieron amedrentar a cientos de personas que permanecían en otro extremo de la plaza, pero al contrario, los elementos policiacos se vieron obligados a escapar maniobrando las unidades de reversa, mientras los perseguía una multitud.

La marcha, en la que hubo más de tres mil participantes, partió cerca de las 18:00 horas desde el cruce de las avenidas Gonzalo de Sandoval y Camino Real, al norte de la ciudad; hizo una parada en la Plaza de las Personas Desaparecidas, por la Calzada Galván —donde se realizó un performance relacionado con el despertar feminista—, prosiguió por la calle Madero donde paró de nuevo ante la casa de Joana Isabel López Álvarez, una joven desaparecida desde 2019, hasta llegar al Jardín Libertad.

Desde un día antes, la administración de la gobernadora morenista Indira Vizcaíno Silva había colocado vallas de madera alrededor del Palacio de Gobierno, en un aparente intento por resguardar el edificio, luego de que al final de la marcha del año pasado fueron derribadas las puertas y grafiteada la fachada.

Sin embargo, las vallas de nada sirvieron, pues pronto fueron tiradas con martillos, marros y a puntapiés por parte de un sector de las manifestantes, que después usaron la madera para encender fogatas, mientras una de ellas realizaba disparos con pistola de gotcha hacia el edificio.

Así también, varios de los ventanales de madera del Palacio fueron destrozados a martillazos e incendiados, mientras que desde adentro presuntos elementos policiacos respondían con ráfagas de polvo de extinguidor que apagaba las llamas y a la vez dispersaba momentáneamente a las manifestantes.

Igual pasó con la puerta principal del inmueble, hasta que fue arrojado el gas pimienta que terminó por desalojar a las personas que se encontraban en los alrededores y alcanzó incluso a quienes estaban en el Jardín Libertad.

El presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Colima, Roberto Ramírez, reprobó los hechos con el argumento de que la respuesta gubernamental a las protestas no puede ser el uso de gas pimienta contra la población.

Ante representantes de los medios de comunicación, el ombudsperson declaró: “Esto fue un acto de represión; yo fui testigo con la fe pública que me asiste de cómo dañaron niñas, niños, bebés, hago un llamado a todas las autoridades a que no pueden resolver los asuntos con gas pimienta ni agrediendo a la sociedad”.

Dijo que los asuntos se resuelven “con seguridad, con justicia, resolviendo las demandas de todas las mujeres y las familias que se estaban manifestando; que lleguen patrullas no es la solución”.

Ramírez anunció que la CDHEC abrirá un expediente para documentar todas las agresiones que se vivieron esta noche; “lo importante no es un edificio, lo importante son las mujeres que no han llegado a su casa, las mujeres que están desaparecidas y las mujeres que están pidiendo seguridad”, puntualizó.

Puebla

Granaderos municipales  lanzaron gases de extintores y chorros de agua en contra de feministas que participaron en la marcha del 8M en esta capital. 

Por primera vez, desde que se lleva a cabo esta manifestación por el Día Internacional de la Mujer en Puebla, las autoridades estatales y municipales colocaron vallas de metal, plástico y madera para proteger edificios públicos. 

Esto llevó a que algunas de las participantes golpearan con martillos y manos las estructuras que tapiaron el Palacio Municipal y en algún momento lograron derribar algunas de la placas, que incluso cayeron encima de una de las participantes.

Así, la marcha que hasta ese momento había sido pacífica, se tornó violenta cuando por orificios de las lozas -similares a las que se han colocado en Palacio Nacional- lanzaron chorros de agua y gases azules contra las feministas y contra la prensa que cubría la manifestación.

Luego de que por más de una hora se mantuvo la confrontación y una situación tensa entre feministas y policías, en un momento en que la situación ya se había calmado, una veintena de uniformados trataron de detener a una de las manifestantes llamada Michel Romero Sánchez,  lo que generó otra trifulca en el zócalo de Puebla.

Incluso, los granaderos empujaron y agredieron a reporteros que se encontraban cubriendo los hechos, así como a las participantes en la marcha que trataron de evitar la detención de la joven, sin que se especificara qué cargos le atribuían.

Las feministas rodearon a Michel y a los uniformados para evitar que la chica fuera trasladada, en tanto llegaron al lugar representantes de la Comisión de Derechos Humanos y algunos de sus familiares que lograron su liberación.

Además de la fachada del Palacio Municipal, la fuente de San Miguel Arcángel, la maqueta del Centro Histórico, la Fiscalía de Estado y la puerta del Congreso local fueron por primera vez cubiertas con diversas estructuras y resguardadas por mujeres policías para evitar que las feministas plasmaran sus mensajes contra el patriarcado, los feminicidios, las agresiones machistas, los deudores alimentarios, la violencia vicaria, por la legalización del aborto y otras de las demandas que hicieron en sus distintos recorridos.

En Puebla, la manifestación del 8M tuvo tres momentos, pues por la mañana marcharon mujeres buscadoras de desaparecidas y desaparecidos junto con colectivas contra deudores alimentarios. Más tarde hubo otro contingente más numeroso formado por universitarias, madres que luchan contra violencia vicaria y las colectivas llamadas separatistas, como el Bloque Negro y el Frente Feminista Radical.

A las 5 de la tarde inició el tercer recorrido del bloque más numeroso formado por agrupaciones como Red Define, Cafis, Aborto Legal Puebla, Ddeser Puebla, Red Morada, Lesbianas Feministas, grupos transgénero, sindicalizadas y antirracistas que partieron del Paseo Bravo; pasaron por Congreso local y la Catedral y llegaron a la Fiscalía General del Estado. Este contingente fue encabezado por una manta que pedía: «Justicia para Cecilia Monzón».

En este bloque participaron trabajadoras del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) quienes reclamaron que los directivos cesen el acoso, censura y represión contra las que alzan la voz en defensa del patrimonio cultural y sus derechos laborales.

En uno de los pronunciamientos que leyeron las colectivas, pidieron que en el marco de las elecciones que se llevarán a cabo este año, las luchas de las mujeres «no pueden ni deben ser botín político».

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