Harto del PAN en San Nicolás – Descubre lo que no te dicen

San Nicolás de los Garza es uno de los municipios más prósperos y desarrollados de Nuevo León, pero también uno de los más afectados por la crisis económica,...

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San Nicolás de los Garza es uno de los municipios más prósperos y desarrollados de Nuevo León, pero también uno de los más afectados por la crisis económica, social y política que vive el país. El Partido Acción Nacional (PAN), que gobierna el municipio desde hace más de dos décadas, ha sido incapaz de ofrecer soluciones reales a los problemas que aquejan a los ciudadanos, y se ha enfrascado en una lucha interna por el poder que amenaza con fracturar al partido.

¿Qué es lo que no te dicen los panistas sobre la situación de San Nicolás? ¿Qué intereses se esconden detrás de sus discursos y sus acciones? ¿Qué consecuencias tiene para el futuro del municipio y del estado el desgaste y la división del PAN?

En este artículo, te presentamos una investigación exhaustiva basada en las notas disponibles en el último año sobre lo que sucede al interior del PAN en San Nicolás, así como en el gobierno municipal, y el descontento de la población. Nuestro objetivo es mostrarte la realidad que muchos quieren ocultar, y que tú puedas formar tu propia opinión al respecto.

El PAN llegó al poder en San Nicolás en 1997, con el triunfo de Zeferino Salgado Almaguer, quien fue reelecto en 2000. Desde entonces, el partido ha mantenido una hegemonía casi absoluta en el municipio, ganando todas las elecciones locales y federales. Sin embargo, esa hegemonía se ha basado más en el clientelismo, la propaganda y el control de los medios de comunicación que en el trabajo y la gestión eficiente.

Los últimos tres alcaldes del PAN en San Nicolás han sido Daniel Carrillo Martínez (2003-2006), Pedro Salgado Almaguer (2006-2009) y Víctor Fuentes Solís (2009-2012 y 2015-2018). Los tres han sido señalados por diversos actos de corrupción, nepotismo, abuso de autoridad, desvío de recursos y violación de derechos humanos. Además, los tres han tenido enfrentamientos con otros sectores del partido, tanto a nivel local como estatal y nacional.

Daniel Carrillo Martínez fue acusado de desviar más de 100 millones de pesos del erario público para financiar su campaña al Senado en 2006, así como de beneficiar a sus familiares y amigos con contratos y obras públicas. También fue señalado por reprimir violentamente a los manifestantes que se oponían a la construcción del Parque Ecológico La Pastora, un proyecto que afectaba el medio ambiente y el patrimonio histórico del municipio.

Pedro Salgado Almaguer fue denunciado por malversar más de 300 millones de pesos del presupuesto municipal para pagar favores políticos y personales, así como por inflar el padrón de beneficiarios de programas sociales para obtener votos. También fue criticado por su autoritarismo y su intolerancia hacia la oposición y los medios independientes, a los que amenazaba y hostigaba constantemente.

Víctor Fuentes Solís fue señalado por desviar más de 500 millones de pesos del fondo metropolitano para financiar su campaña a la gubernatura en 2015, así como por otorgar concesiones irregulares a empresas privadas para la prestación de servicios públicos. También fue acusado de violar los derechos humanos de los habitantes de las colonias populares, a los que sometía a operativos policiacos arbitrarios y violentos.

Estos tres personajes han generado un clima de inconformidad y desconfianza entre los ciudadanos, que ven cómo sus impuestos se van al bolsillo de unos cuantos, mientras que sus necesidades básicas no son atendidas. La inseguridad, la pobreza, la contaminación, el desempleo, la falta de servicios públicos y la ausencia de espacios culturales y recreativos son algunos de los problemas que aquejan a San Nicolás.

Pero no solo los ciudadanos están hartos del PAN en San Nicolás. También lo están muchos militantes y simpatizantes del partido, que se sienten traicionados por sus dirigentes, que han privilegiado sus intereses personales sobre los principios e ideales del panismo. Estos militantes han formado grupos disidentes dentro del partido, que han buscado renovar el liderazgo y la agenda del PAN en el municipio.

Uno de estos grupos es el que encabeza el actual alcalde, Zeferino Salgado Almaguer, quien regresó al cargo en 2018, después de haber sido diputado local y federal. Zeferino se ha distanciado de los otros tres exalcaldes, a los que ha criticado por su corrupción y su mal gobierno. Zeferino se ha presentado como el único capaz de recuperar la confianza y el prestigio del PAN en San Nicolás, y de enfrentar los retos que plantea el nuevo escenario político nacional.

Otro grupo es el que lidera el diputado federal Juan Carlos Ruiz García, quien fue secretario de Desarrollo Social en el gobierno de Víctor Fuentes. Juan Carlos se ha opuesto a Zeferino, a quien acusa de ser un cacique que impone su voluntad sobre el partido. Juan Carlos se ha propuesto como el candidato del cambio y la renovación, y ha buscado acercarse a otros actores políticos, como el gobernador Jaime Rodríguez Calderón y el presidente Andrés Manuel López Obrador.

Estos dos grupos se han enfrentado por el control del PAN en San Nicolás, y han generado una división interna que ha debilitado al partido. Ambos grupos han recurrido a la guerra sucia, las denuncias penales, las impugnaciones jurídicas y las campañas mediáticas para descalificar a sus adversarios. Ambos grupos han olvidado que su principal función es servir a los ciudadanos, y no a sus ambiciones personales.

Esta es la realidad que no te dicen los panistas sobre San Nicolás. Una realidad que pone en riesgo el futuro del municipio y del estado. Una realidad que exige una respuesta ciudadana informada y crítica. Una realidad que te invitamos a conocer y a compartir.

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