Un cable del Departamento de Estado solicitó información a más de 20 sedes diplomáticas sobre presuntas organizaciones antifascistas, generando tensión con países aliados.
El gobierno de Estados Unidos incluyó a su embajada en México entre más de 20 sedes diplomáticas consultadas para reunir información sobre presuntos grupos de «extrema izquierda», como parte de una ofensiva del Departamento de Estado que ha generado tensión interna y desconfianza entre países aliados, de acuerdo con documentos revisados por The Washington Post.
Según el reportaje, a mediados de junio el Departamento de Estado envió un cable a más de 20 embajadas estadounidenses, desde Argentina y México hasta Italia y Albania, solicitando información sobre estos grupos. La petición se enmarca en la narrativa que la administración de Donald Trump ha construido en torno al movimiento conocido como «antifa».
Aunque varias embajadas respondieron a la solicitud, el medio estadounidense señaló que ninguna coincidió con la valoración de la Casa Blanca sobre el nivel de amenaza que representarían estos grupos.

