Estados Unidos frenó las inspecciones de aguacates mexicanos por razones de seguridad y exige certificación del USDA. El Gobierno refuerza la presencia militar en la zona aguacatera.
La Secretaría de Defensa desplegó mil 500 soldados en la región aguacatera de Michoacán como respuesta a la suspensión de importaciones de aguacate por parte de Estados Unidos. El pasado miércoles, EU frenó las inspecciones del producto alegando motivos de seguridad, lo que ha generado una crisis en el sector exportador mexicano.
Según reportes oficiales, Estados Unidos exige que los inspectores del USDA (Departamento de Agricultura de Estados Unidos) certifiquen los aguacates mexicanos para reactivar las operaciones. El Gobierno de México, a través de la presidenta Sheinbaum, informó que se solicitó a la Embajada estadounidense una reunión urgente con el Departamento de Agricultura para resolver la situación lo antes posible.
Como parte de las medidas para reactivar las exportaciones, México propone sustituir a los inspectores estadounidenses con personal de Senasica (Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria). El despliegue de fuerzas militares en la zona busca garantizar la seguridad en los municipios productores de aguacate y restablecer la confianza en la cadena de suministro.
Esta crisis afecta gravemente a los productores aguacateros mexicanos, quienes dependen significativamente de las exportaciones hacia Estados Unidos. Las negociaciones diplomáticas continúan para encontrar una solución que permita la reanudación de las actividades comerciales en el menor tiempo posible.

