La red, ajena a los hermanos Farías, usó la Aduana de Matamoros y documentos falsos para introducir diésel, gasolina y nafta como si fueran cloruro de calcio.
Siete personas han sido detenidas, entre ellas el dueño de la agencia aduanal y un exfuncionario de ANAM; seis prófugos siguen buscados.
La Fiscalía General de la República (FGR) descubrió que el huachicol fiscal en México no depende de un solo grupo criminal, tras detectar el ingreso de 144 millones de litros de combustible en apenas 52 días, lo que se considera el mayor caso de contrabando de hidrocarburos de Estados Unidos a México. El hallazgo, ocurrido a mediados de 2025, muestra que el delito siguió expandiéndose con impunidad a través de las aduanas, de forma paralela a la investigación contra la red de los hermanos Farías, los mandos de la Marina originalmente señalados por estas operaciones.
De acuerdo con la Fiscalía de Investigación de Delitos en Materia de Hidrocarburos, la cifra equivale a importar 2.7 millones de litros al día, el ingreso diario de 61 pipas tipo «full» con dos remolques, o combustible suficiente para llenar el tanque de 42 mil autos diariamente. La operación se concentró en la Aduana de Matamoros entre el 1 de junio y el 22 de julio de 2025, mediante 291 pedimentos de importación fraudulentos que hicieron pasar mil 366 ferrotanques de diésel, gasolina y nafta ligera como si transportaran «solución de cloruro de calcio», con destino a las empresas Ferroservicios y Jumandi Group —esta última vinculada por el Departamento del Tesoro de EU al Cártel Jalisco Nueva Generación— y el trámite de la agencia Servicios Aduanales JR.
La red comenzó a desmoronarse el 21 de julio de 2025 tras una denuncia anónima ante la FEMDO, que derivó en el aseguramiento de 17 ferrotanques con más de 1.6 millones de litros de diésel y nafta. Un juez federal giró 13 órdenes de aprehensión, de las cuales siete ya derivaron en detenciones, incluido Armando Riestra Fernández, dueño de la agencia aduanal, verificadores y directivos de la ANAM, así como socios de Jumandi Group; la más reciente fue la deportación desde Estados Unidos de Carlos Eugenio Benítez Orta el 12 de junio de 2026. Las autoridades aún buscan a seis prófugos, entre ellos los tenientes coroneles Armando Barrera Trujillo y Blas Pedro Sarabia García, exresponsables de la Aduana de Matamoros durante el periodo del contrabando masivo.

